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jueves, 16 de febrero de 2012

Solteros


Algunos recuerdan a esas tapas de yogur en las que inevitablemente leíamos una y otra vez: "Sigue buscando, tu premio puede estar en el próximo Danone". Sigue buscando, piensan todos en el fondo de su alma de yogur. Sigue buscando, ronronean sus almas de solteros. 
Sigue buscando, aunque sea de vez en cuando, por Dios, a alguien con quien compartir mal aliento mañanero.



 



Nada Importa

miércoles, 15 de febrero de 2012

La facultad de sentirlo todo, de experimentarlo todo.
La entonación de una voz, un comentario irónico, un gesto de las cejas. 
No consigo poner barreras entre yo y los que quiero. 



Esta vez lo voy a intentar, saldré armada, con casco, acorazada, no dejaré que nadie me dé un navajazo. 
No funciona nunca... 

martes, 14 de febrero de 2012

Se agitaba, se sentaba, se volvía a levantar. Parecía destrozado.


Y entonces, un día, cuando tenía nueve años, al volver del colegio hacia las cinco, abre la puerta de casa y llama a su madre, como hace cada día. La llama y su madre no responde. Es muy extraño. Siempre está cuando vuelve del colegio. La busca por toda la casa pero no la encuentra. Ha desaparecido. Y sin embargo, cuando se marchó por la mañana no le dijo nada. Ni tampoco la noche anterior. Es cierto que se ha vuelto algo extraña... Se pasa la vida lavándose las manos, cierra la puerta con llave, esconde comida detrás de las cortinas, pregunta pero ¿dónde he metido mis zapatillas de baile? Cuando nunca la había visto bailar. Se pasa las horas delante del infiernillo de carbón, mirando fijamente las brasas, sin moverse. Pero esa mañana, cuando se fue, le dio un beso y le dijo hasta esta tarde...
Dos de sus primos, que viven con ellos, suben por la escalera. Les pregunta si saben dónde está su madre y sus primos le responden que está muerta. Que ha sufrido un ataque al corazón y la han enterrado enseguida. Y entonces llega su padre y le dice que su madre se ha marchado a descansar al borde del mar. Estaba cansada. Pronto volverá...
Y él se queda allí, al pie de la escalera. Intentando comprender lo que le han dicho. No puede saber lo que es verdad y lo que no. Sólo sabe que su madre ya no está.
Y la vida continúa y ya no se habla más de ello.
—De pronto se hizo un vacío dentro de mí. Un vacío terrible... A partir de ese momento, estuve continuamente triste. Nadie volvió a sacar el tema. Y yo no pedí explicaciones. Así eran las cosas. Se había marchado... Me acostumbré a que ya no estuviese allí. Me sentí responsable y creció dentro de mí un sentimiento de culpa. No sé por qué, pero me sentí culpable. Culpable y abandonado...
Su padre desapareció también. Se fue a vivir con otra mujer a otra ciudad. Le dejó a cargo de su abuela, que bebía, le pegaba y le ataba a un radiador cuando salía a beber al pub. No volvió al colegio. Aprendió a dar saltos, a hacer piruetas, contorsiones, muecas, a caminar sobre las manos, a quitarse el sombrero para recoger algunos peniques. Se marchó con la troupe a América, compartió con ellos la tourné, y cuando la troupe volvió a Inglaterra, él se quedó en Nueva York...
Y luego, un día, casi veinte años después, ya convertido en una estrella, una gran estrella, recibió una carta de un abogado que le anunciaba que su padre había muerto y que su madre vivía en un manicomio, muy cerca de Bristol...
Se quedó de piedra, me dijo. Como si el mundo se hubiese derrumbado a su alrededor. 

A su madre la había encerrado en un asilo su padre. Elias había conocido a otra mujer, quería vivir con ella, pero no quería pagar un divorcio, era demasiado caro. Había hecho desaparecer a su mujer. Como un pase de prestidigitador. ¡Y nadie se había vuelto a preocupar del asunto!
Me contó su encuentro con su madre. En el pobre y vacío cuartito del asilo. No sólo lo contaba, interpretaba la escena, volvía a revivirla. Imitaba las dos voces, la de su madre y la suya.
—Me precipité hacia ella, quería abrazarla y ella interpuso su codo entre los dos... "¿Quién es usted? ¿Qué quiere de mí?", gritó. "¡Mamá, soy yo! ¡Archie!". "Usted no es mi hijo, no se le parece nada, ¡no tiene la misma voz!". "Pero si soy yo, mamá, ¡soy yo! ¡Sólo que he crecido!".
Se tocaba el pecho diciendo "¡soy yo! ¡soy yo!" poniéndome como testigo.
—No quería que la estrechase entre mis brazos. Fueron necesarias varias visitas para que aceptara que me acercase, varias visitas para que dejase el asilo y se instalase en una casita que le había comprado... No me reconocía. No reconocía al pequeño Archie en el hombre en el que me había convertido..
 Al cabo de los años, las cosas mejoraron, pero ella se mantuvo siempre un poco distante, como si no tuviese nada que ver con ese hombre. Aquello le volvía loco.


Katherine Pancol

domingo, 12 de febrero de 2012

miércoles, 8 de febrero de 2012

Llamame y dime alguna tontería, como que estás hecho un lío o que no puedes dejar de pensar en mí. Como que se te olvida cuanto son dos y dos y que no puedes evitar sonreír cuando recuerdas mi sonrisa.

Llamame y dime que parece que todo te recuerda a mi.

Llamame y dime que no hay cosa que te guste más que perder el tiempo conmigo, que notas un algo en la tripa que no sabes lo que es y que te estás empezando a preocupar.

Llamame y dime que te lo pasas conmigo como con nadie, que no se te paran de ocurrir excusas para verme y que luego te falta el valor para llevarlas a cabo.

Llamame y dime que tienes ganas de hacer una y mil cosas conmigo. Que quieres enseñarme todo tu mundo y que te mueres porque conozca cada detalle sobre tí. Que quieres saberlo todo de mí. Que todo lo que ya sabes te parece poco.

Llamame y dime que nos vayamos a la playa. De repente. Como un par de locos. Que tienes ganas de que la gente nos mire como siempre lo hace cuando estamos juntos. Que alucinen con nosotros. Con el brillo de nuestros ojos. Con nuestras conversaciones a la velocidad de la luz y con nuestras carcajadas.

Llamame y dime que tienes ganas de empezar a escribir algo conmigo, un algo que no tenga final al más puro estilo la historia interminable...

Llamame y dime que me has hecho un hueco en tu vida. Que no he llegado tarde sino en el momento perfecto.


...O nunca más me llames.

domingo, 5 de febrero de 2012

'Beautiful Girls'





Queridos,
"¿Queréis saber cuál es vuestro problema?
La TV, Playboy y la jodida Madison Avenue.

Dejad que os explique una cosa. Las chicas con tetas grandes tienen culos grandes. Las de tetas pequeñas, tienen culos pequeños. Dios no se anda con pamplinas. Es un tipo justo. A las gordas les da hermosas tetas. Y a las delgaduchas, traseros pequeños. Si no os gusta, contádselo a él.
(Coge una revista porno dentro del mercado) Mirad lo que tenemos aquí. Es vuestra favorita. Esto os encanta. Bueno, pues no existe, ¿vale? Mirad ese pelo. Es largo y fluye como un río. No es más que un jodido postizo, ¿vale?

Y las tetas... ¡Por favor! ¡Podría colgar en ellas mi chaquetón! Las tetas se inventaron para dar de mamar a los niños. Son puramente funcionales. Éstas son como Silicona City.

Y aquí, mi favorito. Un pubis rasurado. El vello púbico es incontrolable. Así queda muy pulcro. ¡Es una burla! Es una vergüenza. Es una mierda.

Implantes, colágeno, cirugías plásticas, dientes con fundas. Liposucciones, tratamientos capilares, cirugía en la nariz, coños afeitados... No son reales, son engendros de belleza. Hacen que las demás, las mujeres normales, con muestras arrugas y estrías, con nuestra celulitis, nos sintamos inadecuadas. Pues no. […]

Sois unos putos tarados y no tenéis la menor posibilidad de pillar a una de esas mujeres. No os comprometéis con nosotras, las mujeres de verdad. Es patético. No sé en qué estáis pensando. A los 80 estaréis babeando en un asilo. Entonces decidiréis que es hora de sentar la cabeza y tener hijos. ¿Y qué haréis? ¿Casaros con una animadora? [...]

Si tuvieseis un poco de autoestima, de confianza en vosotros mismos, os daríais cuenta de que por absurdo que parezca la belleza está en el interior. ¿Y sabéis algo más? Si consiguieseis a una de esas chicas terminaríais hartos. Por perfecto que sea el pezón o por torneado que sea el muslo. Lo importante es que haya algo más en la relación aparte de lo físico".


-'Beautiful Girls', min. 36 (Ted Demme, 1996)-